viernes, 24 de septiembre de 2010

BAPTISTA CASERTA, Mariano

Identifica a tus antepasados. Envíanos biografías u hojas de vida y fotografías de ellos para incluirlos en el blog!

BAPTISTA CASERTA, Mariano
1832-1907

El más connotado político del Partido Conservador, que gobernó el país hasta fines del siglo XIX bajo los principios de una democracia constitucional restringida por el voto censatario y por su clericalismo a ultranza, se destacó también como orador parlamentario y hábil concertador político, como lo demostró en 1884 con el acuerdo parlamentario para elegir Presidente a Gregorio Pacheco, que le valió el sobrenombre de Mago. Cuando recibió la noticia de la muerte trágica de los jóvenes chuquisaqueños refugiados en Cosmini y Ayo Ayo durante la Revolución Federal a manos de los indios aimaras, escribió uno de los denuestos más radicales en contra de esa raza milenaria en un manifiesto que tituló Lugentes Campi, en el cual resume el temor de la casta señorial frente a los indígenas bolivianos, más del 70 por ciento de la población, que resultaban el enemigo principal.
Nació en Yani, Ayopaya, en la Hacienda Calchani, un 16 de julio y murió un 19 de marzo. Fue el 23º Presidente de la República en el período 1892-1896. Estudió Derecho en la Universidad San Francisco Xavier, de Sucre, y se graduó de abogado en 1857; fue considerado desde muy joven como el más grande orador de su tiempo. Se casó con Gabina Terrazas.
Fervoroso civilista, se inició en las filas de Linares y participó en su gobierno. Se opuso a Melgarejo y tuvo que emigrar a Europa. Católico practicante, apoyó invariablemente a políticos institucionalistas como Tomás Frías y Adolfo Ballivián, habiendo sido fundador del Partido Conservador. De ese modo y por méritos sobrados fue ministro y diplomático en los gobiernos de Pacheco y Arce; en esta última administración ocupó la cartera de Relaciones Exteriores y negoció hábilmente con Chile la firma del Tratado de 1895, que si bien aceptaba la soberanía chilena en el Litoral, comprometía al país vecino a cedernos Tacna y Arica, hecho que ocasionó la susceptibilidad del Perú; y ante el peligro de reanudación de la guerra, el Congreso no ratificó dicho Tratado. Elegido primer Vicepresidente de Pacheco en el período 1884-1888, ascendió a la Presidencia por el camino constitucional en 1892. Fiel a sus convicciones, acentuó la presencia de la Iglesia en la educación, promoviendo además la educación técnica. Como periodista escribía la columna Correspondencia del Viernes. Ordenó asimismo nuevas exploraciones en el norte del país para fomentar la explotación de la goma.
Concluyó pacíficamente su período presidencial, aunque fue perseguido y detenido por el triunfante Partido Liberal tras la Revolución Federal. Se retiró a Cochabamba, donde murió a los 75 años, dejando ilustre descendencia.
Escribieron acerca de él Carlos Medinaceli, Augusto Guzmán, Herbert Klein, Alfonso Crespo y Mariano Baptista Gumucio, entre otros. En Páginas de vida, Medinaceli escribe con sorna: “Fue el más platónico y romántico de los enamorados de “La Constitución”, chola buena moza. La creía, como don Quijote a Dulcinea, una dama de noble alcurnia, de finos y aristocráticos modales, púdica y discreta, que vivía en un alcázar ensartando perlas. Y, mientras nuestro héroe vivía soñando en la dama de sus pensamientos, doña Constitución se entregaba a los peores militarotes que la violaban brutalmente y era una mujerzuela de las peores costumbres, que andaba eternamente oliendo a ajo y con un insoportable tufo de chicha y de cañazo en la garganta.”
OBRA.- Obras Completas, 7 tomos, 32-35. Páginas Escogidas de Mariano Baptista, Mariano Baptista Gumucio, editor, 1975.

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